viernes, 17 de enero de 2014

Capítulo 7

Estabamos llendo hacia la casa de Alba y de Luci. Entonces vi humo negro. ¿QUÉ? ¡LUCI! Corrimos hacia la ambulancia.

-¿Qué ha pasado?- preguntamos sofocados.

-La casa se ha incendiado- dijo el conductor de la ambulancia.

-Ya eso lo sabemos. ¿Hay personas dentro?- preguntó Álvaro.

-Han salido dos gatos y hay dos personas dentro- respondió el de la ambulancia.

-Joder- dije y me dirigí hacia la casa.

-No entre, muchacho- me dijo el de la ambulancia. No le hice ni caso. Álvaro me siguió y comenzamos a buscarlas. Toda la casa estaba en llamas. Por favor que siguiesen vivas. Buscamos por toda la planta baja pero no estaban.

-A la planta de arriba- dijo Álvaro y subimos corriendo. Escuché a alguien toser continuamente.

-¡Álvaro! ¡Allí, están allí!- miramos más allá de la puerta. Ví a Luci tirada boca abajo, en el suelo. Las llamas las rodeaban.

-¡Luci!- la llamé.

-¿Dani?- dijo con un hilillo de voz sin apenas fuerza. Me acerqué evitando las llamas y la ayudé a levantarse.

-Estoy aquí, tranquila- tosió-. Toma- me quité la camiseta y le tapé la nariz para que no respirase más el humo. Apenas era capaz de caminar, llevaba mucho tiempo dentro de la casa ardiendo. Y todavía quedaba bastante camino para salir-. Aguanta un poco más.

-Dani no puedo más. Llevo aquí demasiado tiempo.

-No te dejaré morir.

-Sálvate tú Dani, a mi nadie me necesita. En cambio a ti si.

-Yo te necesito. No permitiré que nada ni nadie te haga daño- dió un paso pero sus piernas no aguantaron más y se cayó al suelo.

-Dani de verdad, no puedo.

-Eres demasiado joven para morir- la miré fijamente a los ojos. La acaricié la mejilla y ella entrelazó su mano con la mía-. Agárrate a mi cuello- la dije y se agarró a mi cuello, la cogí en brazos-. Te voy a sacar de aquí cueste lo que cueste



{...}



-¿Alba?- no respondía- Alba por favor...- seguía sin responder. Respiraba muy lento, no era capaz de hablar bien-. Te voy a sacar de aquí, tranquila- saqué un pañuelo limpio del bolsillo y la cogí en brazos. Noté como ella me cogía de la mano-. Aguanta Alba- la repetía continuamente-. ¿Dani tienes a Luci?- chillé.

-Si, vamos. No hay tiempo- salimos lo más rápido posible de la casa. Vinieron corriendo dos camillas y las tumbaron. Les colocaron dos mascarillas de oxígeno.

-¿Se pondrán bien no?- preguntó Dani.

-Es lo más probable, pero tienen que luchar. Están débiles y con algunas quemaduras no muy peligrosas pero hay que tratarlas.

Nos metimos en la ambulancia y fuimos hacia el hospital. No tardamos mucho, ya que íbamos muy rápido.

Nada mas llegar nos mandaron a la sala de espera.

-¿Estarán bien?- me preguntó Álvaro.

-Eso espero- le dije.

-Alba no tenía muchas quemaduras.

-Ni Luci. Tenía en los brazos pero nada mas.

-Como Alba- se hizo un silencio largo, como si fuera interminable.

-Familiares de Lucía y Alba- dijo el médico.

-Nosotros- dijimos.

-¿Cómo están?- pregunté.

-Las quemaduras que han sufrido no son muy fuertes pero están incoscienten ya que respiraron demasiado humo. Pueden pasar a verlas.

-Álvaro, yo paso a la de Lucía, tu pasa a la de Alba.

-Vale- pasé a la habitación de Lucía. Tenía los ojos cerrados, bendas en los brazos, el oxígeno puesto y estaba conectada a un aparato-. Tienes que ponerte bien, por mi- la cogí de la mano-. Te quiero- la dije. Cuando estuve a punto de perderla sentí pinchazos en el corazón. No hubiese soportado haberla perdido. Y eso demuestra que lo que siento por ella es mas fuerte que nada.



{...}



Estaba con el móvil, hablando con Álvaro. De vez en cuando la miraba. Era una princesa. Como la quería. Volví a mirar a la pantalla y me metí en Twitter.

-Dani...- dijo con un hilillo de voz.

-¡Luci!- la abracé.

-Dani..agua..por..- tosió y la tendí un vaso de agua, la ayudé a incorporarse y bebió un poco-. Gracias.

-No tienes por qué darlas. Te amo.

-No Dani, no. No vuelvas con esas intenciones. Sé que es todo mentira así que... déjalo.

-No Lucía. Ahora va enserio.

-¿Y cómo se yo que no me estás mintiendo?

-Porque has sido tú quien me ha hecho comprender que el amor no entiende de razas ni de religiones, que no se trata de gritar un "te amo", si no de demostrarlo. Que el amor de trata de anteponer las necesidades del otro a las de uno mismo. Y que el amor no es tener sexo gratis. Es cogerse de la mano, darse besos, caricias, mimos, sentimientos... porque, ¿de qué sirve tener una pareja guapa si no hay amor? De nada. Y que por encima de todo esta la otra persona. Hay cosas que se pueden comprar, y el amor no es una de ellas. El amor se demuestra y se demuestra entregandose en cuerpo y alma a la otra persona. Tú lo hiciste, yo no. Y por eso te pido perdón por todo lo que te hice. No estuvo bien haberte utilizado. Perdóname- la dije.

-Es increíble lo que eres capaz de hacer con tal de salirte con la tuya- me dijo.

-Lucía creéme.

-Mira Dani vale. Yo soy tu novia. Pero sin amor. Todo ficticio. Como tuvo que ser siempre y como lo será.

-No Lucia. Quiero que seas mi novia en la realidad. Ya sabes. Besos, caricias, mimo, cogidas de manos...- me interrumpió.

-Vete- la miré-. Vamos, fuera.

-¿De verdad crees que he arriesgado mi vida por una persona que no me importa?

-Me necesitas para esto.

-¡Tengo a millones de chicas a mis pies! ¡Podría elegir a cualquier otra! Y sin embargo me arriesgué por ti. Yo me voy, pero piénsalo- salí por la puerta. No me creía, y eso me molestaba. Aunque tiene derecho a no creérme. En fin...




{...}

Narrado por Álvaro:

Entré en la habitación. Estaba muy pálida, y enchufada a muchas máquinas. Cuando la vi así se me partió el alma, por así decirlo. Me senté en el filo de la cama y la cogí de la mano que no tenía quemaduras.

-Te vas a poner bien, lo sé- era tan bonita, incluso mala. Cuando salga del hospital se lo diré. Le diré todo lo que siento por ella. Empecé a hablar de vez en cuando con Dani, hasta que me dijo que Luci se había despertado. Entonces decidí esperar a que Alba lo hiciera también.

-¿Álvaro? ¿Eres tú?

-Si. Tranquila estoy estoy aquí, contigo.

-¿Dónde estoy?

-En el hospital, tu casa se ha incendiado.

- ¿Y Luci?, ¿donde esta está Lucía? ¿Está bien Álvaro?

-Luci está en la habitación de al lado, esta bien tranquila.

-Sólo me acuerdo de que te cogí la mano...

-Luego te saqué de allí lo más rápido posible.

-Te podrías haber muerto ahí dentro

-Entré porque no podía dejar que te murieras ¿sabes? No, tu no.

-Si te hubieras muerto nunca me lo perdonaría.

-Hubiera dado la vida por ti.

-Gracias Álvaro

-No tienes que darlas. ¿Tú no hubieras echo eso por mi?

-Emm...claro, eres un gran amigo.

-Si, un gran amigo...- ¿amigo? ¿Sólo soy un gran amigo?-. ¿Tú confías en mi Álvaro?

-Claro, ¿y tú en mi?

-Evidentemente- rió-. Pues, ¿te puedo contar un cosa? Pero solo si me prometes que no lo dirás.

-Te lo prometo, yo también te quiero decir una cosa. Te la iba a decir luego pero creo que es mejor decirtelo ya.

-Vale, esque hace poco conocí a un chico estupendo, me hace reír y tal. Y yo creo que le gusto pero no estoy segura del todo. Esque- suspiró- su sonrisa, sus ojos verdes, es perfecto.

-Ahh... pues que bien que estés enamorada. El amor es muy bonito.

-Si. Ahora te toca a ti.

-Vale... pues...-no se lo puedo decir, me va a decir que no-. que me encantó tu sobrina. Era muy rica.

-¿Era eso lo que me querías decir?

-Si, bueno...- me levanté del filo de la cama-. Me voy a ir llendo para que descanses. Cualquier cosa me llamas.

-Vale, adiós Álvaro.



Narrado por Alba:



Álvaro se fue. Yo creo que no ha pillado la indirecta. Venga ya, si le he descrito. No se como decírselo.

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